Estrés prenupcial: cómo evitarlo

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Jacqueline Photography




Son mil y un detalles para tener en cuenta,

y tu solo deseas que todo

salga perfecto




Proveedores que visitar, elecciones que realizar, decisiones que acordar con tu pareja, familias con las que congeniar, y un sinfín de tareas que te han puesto un tanto ansiosa y preocupada. Y es que no sólo no eres wedding planner, sino que además tienes otro trabajo y obligaciones. Y entonces te preguntas,


¿cómo organizar una boda sin morir (o enloquecer) en el intento?


Contratar una organizadora de bodas siempre es una buena idea, ya sea que estés comenzando con los preparativos, o que estés a medio camino.


De todas maneras, aquí te dejamos una lista de sugerencias que querrás seguir para no volverte una novia neurótica:


1. Tómate tu tiempo. Digan lo que digan los demás, nunca es demasiado pronto para comenzar a organizar una boda. Será la manera ideal de conseguir los mejores profesionales y las alternativas  más interesantes , ya que lo bueno y accesible es lo primero que se reserva o contrata.


2. Haz una lista y establece prioridades. No todos los ítems tienen la misma importancia ni requieren solución al mismo tiempo. Reservar el lugar para el banquete demanda de mucha más anticipación que definir la decoración de las mesas o la vestimenta del cortejo. Pero también haz tu lista personal de prioridades: si el tocado es para ti tan fundamental como el vestido, dale la importancia que se merece.


3. Prepara una agenda.  Necesitarás un espacio para anotar miles de direcciones y teléfonos, y para agendar citas y entrevistas. Los papeles sueltos en tu bolso revuelto no son la mejor alternativa.


4. Lleva un archivo. Guarda todas las imágenes digitales e impresas que te gusten de lo que vayas descubriendo en tu camino al altar. No importa que falte un año, si te enamoraron unos zapatos, guarda el recorte.  Lo agradecerás más tarde, cuando ya no te quede tiempo para buscar.


5. Sé flexible. Con los proveedores, con la familia y, sobre todo, con tu pareja. Muchas veces, el plan B funciona mucho mejor que tu primera alternativa.


6. Tómate un descanso. Cada vez que te sientas desbordada, escápale al tema boda durante una semana y dedícate a hacer lo que solías antes de ser una novia de tiempo completo.


Pero por sobre todas las cosas, no pierdas de vista el objetivo. Una boda es la celebración del amor entre dos personas ante sus familias y amigos. Si una trivial discusión sobre el menú o la decoración de banquete te aleja de tus seres queridos o, peor, de tu pareja, no tendrá importancia quien gane la disputa, porque de todas maneras, habrás perdido. Recuerda: estáis enamorados, y eso es lo esencial, lo demás, será solo una anécdota en el camino.







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Muchísimas gracias!!!



                                                                                                                                                                                             



 

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